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    Evangelio del Día Domingo 29 de Diciembre - Lecturas y Salmo de hoy

      Evangelio del Día Domingo 29 de Diciembre

     Lecturas y Salmo de hoy

    Lectura del Día

    Primera lectura
    Eclesiástico (Sirácide)
    3, 3-7. 14-17a


    El Señor honra al padre en los hijos
    y respalda la autoridad de la madre sobre la prole.
    El que honra a su padre queda limpio de pecado;
    y acumula tesoros, el que respeta a su madre.

    Quien honra a su padre,
    encontrará alegría en sus hijos
    y su oración será escuchada;
    el que enaltece a su padre, tendrá larga vida
    y el que obedece al Señor, es consuelo de su madre.

    Hijo, cuida de tu padre en la vejez
    y en su vida no le causes tristeza;
    aunque se debilite su razón, ten paciencia con él
    y no lo menosprecies por estar tú en pleno vigor.
    El bien hecho al padre no quedará en el olvido
    y se tomará a cuenta de tus pecados.



    Salmo

    Sal 127, 1bc-2. 3. 4-5 
    R/. Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos

    Dichoso el que teme al Señor
    y sigue sus caminos.
    Comerás del fruto de tu trabajo,
    serás dichoso, te irá bien. R/.


    Tu mujer, como parra fecunda,
    en medio de tu casa;
    tus hijos, como renuevos de olivo,
    alrededor de tu mesa. R/.


    Ésta es la bendición del hombre
    que teme al Señor.
    Que el Señor te bendiga desde Sión,
    que veas la prosperidad de Jerusalén
    todos los días de tu vida. R/.




    Segunda lectura

    Lectura de la Carta de San Pablo apóstol a los Colosenses
    Col 3, 12-21

     
    Hermanos: Puesto que Dios los ha elegido a ustedes, los ha consagrado a él y les ha dado su amor, sean compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes. Sopórtense mutuamente y perdónense cuando tengan quejas contra otro, como el Señor los ha perdonado a ustedes. Y sobre todas estas virtudes, tengan amor, que es el vínculo de la perfecta unión.

    Que en sus corazones reine la paz de Cristo, esa paz a la que han sido llamados, como miembros de un solo cuerpo. Finalmente, sean agradecidos.
    Que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza. Enséñense y aconséjense unos a otros lo mejor que sepan. Con el corazón lleno de gratitud, alaben a Dios con salmos, himnos y cánticos espirituales; y todo lo que digan y todo lo que hagan, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dándole gracias a Dios Padre, por medio de Cristo.
    Mujeres, respeten la autoridad de sus maridos, como lo quiere el Señor. Maridos, amen a sus esposas y no sean rudos con ellas. Hijos, obedezcan en todo a sus padres, porque eso es agradable al Señor. Padres, no exijan demasiado a sus hijos, para que no se depriman.


    Evangelio del Día


    Evangelio según san Mateo
    Mt 2, 13-15. 19-23


    Después de que los Magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo".
    José se levantó y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partió para Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.

    Después de muerto Herodes, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre y regresa a la tierra de Israel, porque ya murieron los que intentaban quitarle la vida al niño".

    Se levantó José, tomó al niño y a su madre y regresó a tierra de Israel. Pero, habiendo oído decir que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre, Herodes, tuvo miedo de ir allá, y advertido en sueños, se retiró a Galilea y se fue a vivir en una población llamada Nazaret. Así se cumplió lo que habían dicho los profetas: Se le llamará nazareno.




    ¡Dios quiso tener una familia!
     «Jesús mismo tuvo que ser protegido. Tenía un protector en la tierra: san José. Tenía una familia humana, la Sagrada Familia de Nazaret. Así nos recuerda la importancia de proteger a nuestras familias, y las familias más amplias como son la Iglesia, familia de Dios, y el mundo, nuestra familia humana. Lamentablemente, en nuestros días, la familia con demasiada frecuencia necesita ser protegida de los ataques y programas insidiosos, contrarios a todo lo que consideramos verdadero y sagrado, a lo más hermoso y noble de nuestra cultura.»
    (Homilía de S.S. Francisco, 18 de enero de 2015).

    Reflexión  Papa Francisco extraidad desde  es.catholic.net

    Reflexión Fray Nelson Medina.


    Tres riesgos amenazan la integridad de la familia: disolverla de manera que sea cualquier cosa; destruirla por el odio, la división, el divorcio y hacer de ella una especie de castillo cerrado.



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