• Lo Ultimo

    Evangelio del Dia Domingo 31 de Enero - San Marcos 1, 21-28

     Evangelio del Dia Domingo 31 de Enero

    Primera lectura

    Del Libro de Deuteronomio 18, 15-20

    En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo: “El Señor Dios hará surgir en medio de ustedes, entre sus hermanos, un profeta como yo. A él lo escucharán. Eso es lo que pidieron al Señor, su Dios, cuando estaban reunidos en el monte Horeb: ‘No queremos volver a oír la voz del Señor nuestro Dios, ni volver a ver otra vez ese gran fuego; pues no queremos morir’.

    El Señor me respondió: ‘Está bien lo que han dicho. Yo haré surgir en medio de sus hermanos un profeta como tú. Pondré mis palabras en su boca y él dirá lo que le mande yo. A quien no escuche las palabras que él pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas. Pero el profeta que se atreva a decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de otros dioses, será reo de muerte’ ”.


    Salmo

    Sal 94, 1-2. 6-7. 8-9 
    R. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»

    Venid, aclamemos al Señor,

    demos vítores a la Roca que nos salva;

    entremos a su presencia dándole gracias,

    aclamándolo con cantos. R/.


    Entrad, postrémonos por tierra,

    bendiciendo al Señor, creador nuestro.

    Porque él es nuestro Dios,

    y nosotros su pueblo,

    el rebaño que él guía. R/.


    Ojalá escuchéis hoy su voz:

    «No endurezcáis el corazón como en Meribá,

    como el día de Masá en el desierto;

    cuando vuestros padres me pusieron a prueba

    y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R/.



    Segunda lectura

    De la Primera Carta de Pablo a los Corintios 7, 32-35

    Hermanos: Yo quisiera que ustedes vivieran sin preocupaciones. El hombre soltero se preocupa de las cosas del Señor y de cómo agradarle; en cambio, el hombre casado se preocupa de las cosas de esta vida y de cómo agradarle a su esposa, y por eso tiene dividido el corazón. En la misma forma, la mujer que ya no tiene marido y la soltera se preocupan de las cosas del Señor y se pueden dedicar a él en cuerpo y alma. Por el contrario, la mujer casada se preocupa de las cosas de esta vida y de cómo agradarle a su esposo.

    Les digo todo esto para bien de ustedes. Se lo digo, no para ponerles una trampa, sino para que puedan vivir constantemente y sin distracciones en presencia del Señor, tal como conviene.



    EVANGELIO DEL DÍA

    Evangelio según San Marcos 1, 21-28

    En aquel tiempo, se hallaba Jesús a Cafarnaúm y el sábado siguiente fue a la sinagoga y se puso a enseñar. Los oyentes quedaron asombrados de sus palabras, pues enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

    Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: “¿Qué quieres tú con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”. Jesús le ordenó: “¡Cállate y sal de él!” El espíritu inmundo, sacudiendo al hombre con violencia y dando un alarido, salió de él. Todos quedaron estupefactos y se preguntaban: “¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta? Este hombre tiene autoridad para mandar hasta a los espíritus inmundos y lo obedecen”. Y muy pronto se extendió su fama por toda Galilea.




    PALABRAS DEL SANTO PADRE

    El poder de Jesús confirma la autoridad de su enseñanza. Él no pronuncia solo palabras, sino que actúa. Así manifiesta el proyecto de Dios con las palabras y con el poder de las obras. En el Evangelio, de hecho, vemos que Jesús, en su misión terrena, revela el amor de Dios tanto con la predicación como con innumerables gestos de atención y socorro a los enfermos, a los necesitados, a los niños, a los pecadores. Jesús es nuestro Maestro, poderoso en palabras y obras. Jesús nos comunica toda la luz que ilumina las calles, a veces oscuras, de nuestra existencia; nos comunica también la fuerza necesaria para superar las dificultades, las pruebas, las tentaciones. ¡Pensemos en la gran gracia que es para nosotros haber conocido a este Dios tan poderoso y bueno! Un maestro y un amigo, que nos indica el camino y nos cuida, especialmente cuando lo necesitamos. ÁNGELUS 28 de enero de 2018

     Reflexión Fray Nelson Medina

    DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO, CICLO B

    Tenemos el encargo de recibir la Palabra de Dios que nos habla a través de las enseñanzas de los santos y luego con nuestro testimonio serviremos para que otros sean conquistados para Cristo.

    No hay comentarios

    Con la tecnología de Blogger.