• Lo Ultimo

    Evangelio del día Jueves 23 de Septiembre - San Lucas 9, 7-9

    Evangelio del día Jueves 23 de Septiembre

    LECTURA DEL DÍA

    Del Libro de Ageo 1, 1-8

    El día primero del mes sexto del año segundo del rey Darío, la palabra del Señor se dirigió, por medio del profeta Ageo, a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judea, y a Josué, hijo de Yosadac, sumo sacerdote, y les dijo: “Esto dice el Señor de los ejércitos: ‘Este pueblo mío anda diciendo que todavía no ha llegado el momento de reconstruir el templo’ ”.

    La palabra del Señor llegó por medio del profeta Ageo y dijo: “¿De modo que es tiempo de vivir en casas con paredes revestidas de cedro, mientras que mi casa está en ruinas? Pues ahora, dice el Señor de los ejércitos, reflexionen sobre su situación: han sembrado mucho, pero cosechado poco; han comido, pero siguen con hambre; han bebido, pero siguen con sed; se han vestido, pero siguen con frío, y los que trabajaron a sueldo echaron su salario en una bolsa rota”. Esto dice el Señor de los ejércitos: “Reflexionen, pues, sobre su situación. Suban al monte, traigan madera y construyan el templo, para que pueda yo estar satisfecho y mostrar en él mi gloria, dice el Señor”.



    SALMO

    Sal 149,1-2.3-4.5-6a.9b
     R/. El Señor ama a su pueblo

    Cantad al Señor un cántico nuevo,

    resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;

    que se alegre Israel por su Creador,

    los hijos de Sión por su Rey. R.


    Alabad su nombre con danzas,

    cantadle con tambores y cítaras;

    porque el Señor ama a su pueblo

    y adorna con la victoria a los humildes. R.


    Que los fieles festejen su gloria

    y canten jubilosos en filas:

    con vítores a Dios en la boca.

    Es un honor para todos sus fieles. R.

     



    EVANGELIO DEL DÍA

    Evangelio según San Lucas 9, 7-9

    En aquel tiempo, el rey Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacía y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado; otros, que había regresado Elías, y otros, que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.

    Pero Herodes decía: “A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?” Y tenía curiosidad de ver a Jesús.

       Palabra del Señor





    Reflexión Fray Nelson Medina

    El destino de la humanidad sin Dios es esforzarse mucho y lograr poco. El tiempo que le dedicas a Dios es el mismo tiempo en el que Él trabaja en ti.

    No hay comentarios

    Con la tecnología de Blogger.