Evangelio Miercoles 15 de Abril 2026 - Juan 3, 16-21

Evangelio del dia

Evangelio Miercoles 15 de Abril 2026

Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy

Lectura del dia

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 17-26

En aquellos días, el sumo sacerdote y todos los suyos, que integran la secta de los saduceos, en un arrebato de celo, prendieron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la cárcel y los sacó fuera, diciéndoles:
«Marchaos y, cuando lleguéis al templo, explicad al pueblo todas estas palabras de vida».
Entonces ellos, al oírlo, entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar. Llegó entre tanto el sumo sacerdote con todos los suyos, convocaron el Sanedrín y el pleno de los ancianos de los hijos de Israel, y mandaron a la prisión para que los trajesen. Fueron los guardias, no los encontraron en la cárcel, y volvieron a informar, diciendo:
«Hemos encontrado la prisión cerrada con toda seguridad, y a los centinelas en pie a las puertas; pero, al abrir, no encontramos a nadie dentro».
Al oír estas palabras, ni el jefe de la guardia del templo ni los sumos sacerdotes atinaban a explicarse qué había pasado. Uno se presentó, avisando:
«Mirad, los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo».
Entonces el jefe salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease.

Salmo

Salmo 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9
R/. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R/.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.

El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles
y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R/.

Evangelio del día

Evangelio según San Juan 3, 16-21

Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.
Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.
En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.
Palabra del Señor

Evangelio Miercoles 15 de Abril 2026 - Juan 3, 16-21


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Reflexion para el Evangelio de San Juan 3, 16-21

"Tanto amó Dios al mundo": La medida infinita del amor divino
Juan 3,16 ha sido llamado "el Evangelio en miniatura". En una sola frase se condensa el misterio de nuestra salvación: Dios ama, y su amor no es un sentimiento pasivo, sino un don radical: "entregó a su Hijo único". El "mundo" (kosmos) en Juan no es solo la creación buena, sino la humanidad herida por el pecado, alejada de Dios. Y aun así, Él la ama. No espera que seamos dignos; nos ama primero, gratuitamente. Como enseña Benedicto XVI: "No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona" . Ese Encuentro es Cristo, don del Padre.

"No para juzgar, sino para salvar": La misericordia como proyecto
Jesús no vino con una espada condenatoria, sino con brazos abiertos en la Cruz. "Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él". El juicio no es el primer gesto de Dios; es la consecuencia de rechazar su amor. La salvación es oferta universal; la condenación, autoproclamada por quien cierra el corazón. El Catecismo lo expresa así: "Dios predestina a todos los hombres a la vida eterna; pero respeta nuestra libertad de responder o no a su amor" (CIC 600) .

El juicio ya presente: creer o no creer
"El que no cree ya está juzgado". Jesús revela que el juicio no es solo un evento futuro; es una realidad presente en nuestra respuesta a la Revelación. Rechazar a Cristo no es una opinión neutra; es elegir la tiniebla. La incredulidad no es solo intelectual; es existencial: es preferir vivir sin Dios, sin rendir cuentas, sin conversión. Pero la fe tampoco es solo adhesión mental: es confianza que transforma la vida, que se abre a la gracia, que camina en la luz .

Luz y tinieblas: la opción moral fundamental
"La luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla". Esta preferencia no es casual: "porque sus obras eran malas". El pecado nos hace temer la luz, porque expone lo que queremos ocultar. Pero Jesús no viene para humillarnos, sino para sanarnos: la luz de Cristo no quema para destruir, sino que ilumina para curar. Como enseña San Agustín: "Dios te prefiere con tus heridas, iluminado por su gracia, que perfecto en tu orgullo" . La conversión no es esconder el pecado, sino dejar que la luz lo transforme.

"El que obra la verdad se acerca a la luz": La coherencia del discípulo
La fe auténtica se manifiesta en obras: "El que obra la verdad se acerca a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios". No se trata de perfección, sino de transparencia: vivir en la verdad, reconocer nuestra necesidad de gracia, dejar que Cristo ilumine nuestras decisiones. La vida cristiana es un caminar hacia la luz, paso a paso, con humildad y confianza. Como dice el Papa Francisco: "La fe nos hace salir de nosotros mismos para encontrar a Cristo, y en Él, a los hermanos" .

NOTA : El Evangelio del dia puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.