Evangelio Jueves 28 de Mayo 2026 - Marcos 0,46-52

Evangelio del dia

Evangelio Jueves 28 de Mayo 2026

Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy

Lectura del dia

Lectura de la primera carta del apóstol San Pedro 2,2-5.9-12

Como el niño recién nacido ansía la leche, ansiad vosotros la auténtica, no adulterada, para crecer con ella sanos; ya que habéis saboreado lo bueno que es el Señor. Acercándoos al Señor, la piedra viva desechada por los hombres, pero escogida y preciosa ante Dios, también vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo.
Vosotros sois una raza elegida, un sacerdocio real, una nación consagrada, un pueblo adquirido por Dios para proclamar las hazañas del que os llamó a salir de la tiniebla y a entrar en su luz maravillosa. Antes erais «no pueblo», ahora sois «pueblo de Dios»; antes erais «no compadecidos», ahora sois «compadecidos». Queridos hermanos, como forasteros en país extraño, os recomiendo que os apartéis de los deseos carnales que os hacen la guerra. Vuestra conducta entre los gentiles sea buena; así, mientras os calumnian como si fuerais criminales, verán con sus propios ojos que os portáis honradamente y darán gloria a Dios el día que él los visite.

Salmo

Sal 99, 2.3.4.5
R/. Entrad en la presencia del Señor con vítores

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R/.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R/.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias
y bendiciendo su nombre. R/.

«El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades.» R/.

Evangelio del dia

Evangelio Según San Marcos 0,46-52

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna.
Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí.»
Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: «Hijo de David, ten compasión de mí.»
Jesús se detuvo y dijo: «Llamadlo.»
Llamaron al ciego, diciéndole: «Ánimo, levántate, que te llama.»
Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.
Jesús le dijo: «¿Qué quieres que haga por ti?»
El ciego le contestó: «Maestro, que pueda ver.»
Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha curado.»
Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.
Palabra del Señor

Evangelio Jueves 28 de Mayo 2026 - Marcos 0,46-52

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Reflexion para el Evangelio de San Marcos 0,46-52

En este pasaje del Evangelio de Marcos, aparece un personaje muy especial: Bartimeo, un ciego que está al borde del camino.

Mientras muchos pasan, él grita con fuerza: “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!”. Aunque intentan hacerlo callar, él grita más fuerte. No se rinde.

Este detalle es clave: Bartimeo reconoce a Jesús y confía en Él, incluso sin poder verlo.

Jesús se detiene. En medio de la multitud, escucha ese grito sincero. Lo llama y le pregunta: “¿Qué quieres que haga por ti?”.

Bartimeo responde con sencillez: “Señor, que yo vea”.

Y Jesús le concede la vista. Pero no solo eso: Bartimeo lo sigue por el camino. Pasa de estar al borde… a ser discípulo.

Este Evangelio nos deja varias preguntas:
¿Reconozco yo también mi necesidad de Dios?
¿Me animo a pedir con fe, sin rendirme?

Muchas veces estamos “ciegos” en la vida, sin ver con claridad. Pero si nos acercamos a Jesús con fe sincera, Él nos transforma.

Hoy pidamos la gracia de tener la fe de Bartimeo: una fe que insiste, que confía y que se anima a seguir a Jesús.

NOTA : El Evangelio del dia puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.