Evangelio Miercoles 29 de Abril 2026 - Mateo 11, 25-30

Evangelio del dia

Evangelio Miercoles 29 de Abril 2026

Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy

Lectura del dia

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 1, 5 — 2, 2

Queridos hermanos:
Este es el mensaje que hemos oído de Jesucristo y que os anunciamos: Dios es luz y en él no hay tiniebla alguna. Si decimos que estamos en comunión con él y vivimos en las tinieblas, mentimos y no obramos la verdad. Pero, si caminamos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado.
Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y la verdad no está en nosotros. Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y su palabra no está en nosotros.
Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no solo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.

Salmo

Salmo 102, 1b-2. 8-9. 13-14. 17-18a
R/. Bendice, alma mía, al Señor

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R/.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
No está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo. R/.

Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por los que lo temen;
porque él conoce nuestra masa,
se acuerda de que somos barro. R/.

La misericordia del Señor
dura desde siempre y por siempre,
para aquellos que lo temen;
su justicia pasa de hijos a nietos:
para los que guardan la alianza. R/.

Evangelio del día

Evangelio según San Mateo 11, 25-30

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
Palabra del Señor

Evangelio Miercoles 29 de Abril 2026 - Mateo 11, 25-30


Escuchar el Evangelio del dia

Calendario Anual

Reflexion para el Evangelio de San Mateo 11, 25-30

"Venid a mí los que estáis cansados: yo os daré descanso"

"Has escondido estas cosas a los sabios... y revelado a los pequeños": La lógica de Dios
Jesús bendice al Padre por una paradoja desconcertante: los "sabios y entendidos" —quienes confían en su propia inteligencia— no alcanzan el misterio del Reino; en cambio, los "pequeños" —los humildes, los sencillos, los que se saben necesitados— reciben la revelación. No se trata de despreciar la inteligencia, sino de reconocer que Dios se deja encontrar por quien se acerca con corazón de niño. Como enseña el Papa Francisco: "La fe no es un refugio para gente sin valentía, sino la expansión de la vida: es dejar que Cristo nos introduzca en el amor del Padre" . ¿Me acerco a Dios con soberbia intelectual o con humildad de corazón?

"Nadie conoce al Padre sino el Hijo": La intimidad trinitaria
Jesús revela el misterio más profundo: la comunión única entre el Padre y el Hijo. "Todo me ha sido entregado por mi Padre". Esta mutua conoscenza no es un secreto cerrado, sino una puerta abierta: "y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar". Cristo es el Revelador del Padre: quien lo ve a Él, ve al Padre (Jn 14,9). La vida cristiana consiste en entrar en esta intimidad divina, dejándonos enseñar por el Hijo. Como comenta Benedicto XVI: "En Jesús, Dios no nos da algo; se nos da a Sí mismo. Conocer a Cristo es conocer el corazón del Padre" .

"Venid a mí todos los que estáis cansados": La invitación universal
Estas palabras de Jesús son un bálsamo para la humanidad herida. "Cansados y agobiados": Él conoce nuestro cansancio físico, emocional, espiritual. No espera que nos recuperemos primero; nos invita tal como estamos. La fatiga de la vida, el peso del pecado, la desilusión, el vacío... todo puede ser llevado a sus pies. Como enseña el Catecismo: "Cristo invita a los hombres a participar en su propia vida, ofreciendo descanso a los que sufren bajo el peso de la ley y del pecado" (CIC 582) . ¿Estoy llevando mis cargas a Jesús, o intento resolverlo todo con mis fuerzas?

"Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón": La escuela de Cristo
Jesús no solo ofrece descanso; propone un camino: "Aprended de mí". Y revela el "programa" de su corazón: mansedumbre y humildad. No son virtudes pasivas; son la fuerza del amor que no se impone, que sirve, que perdona. En un mundo que exalta el poder, la competitividad y la autoafirmación, Cristo propone una revolución interior: la humildad que libera, la mansedumbre que transforma. San Agustín comentaba: "¿Quieres ser grande? Comienza por ser pequeño. ¿Quieres construir un edificio que llegue al cielo? Primero cimenta la humildad" .

"Mi yugo es suave y mi carga ligera": La libertad del amor
La imagen del "yugo" evoca la ley, el deber, la disciplina. Pero el yugo de Cristo no oprime; libera. ¿Por qué? Porque no es impuesto desde fuera, sino asumido por amor. Cuando amamos, el esfuerzo no pesa; cuando seguimos a Cristo por amor, el camino se hace ligero. La "carga ligera" no es ausencia de cruz, sino la certeza de que Él camina con nosotros, compartiendo el peso. Como enseña el Papa Francisco: "Jesús no nos quita la cruz, pero la transforma: ya no es instrumento de tortura, sino abrazo de amor que nos une a Él" .

NOTA : El Evangelio del dia puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.