Evangelio del Dia Domingo 30 de Agosto 2026 - San Mateo 16, 21-27

Evangelio del dia

Domingo 30 de Agosto 2026

Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy

Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías 20, 7-9

Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir;
has sido más fuerte que yo y me has podido.
He sido a diario el hazmerreír,
todo el mundo se burlaba de mí.
Cuando hablo, tengo que gritar,
proclamar violencia y destrucción.
La palabra del Señor me ha servido
de oprobio y desprecio a diario.
Pensé en olvidarme del asunto y dije:
«No lo recordaré; no volveré a hablar en su nombre»;
pero había en mis entrañas como fuego,
algo ardiente encerrado en mis huesos.
Yo intentaba sofocarlo, y no podía.

Salmo

Salmo 62, 2. 3-4. 5-6. 8-9
R/. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.

Oh, Dios, tú eres mi Dios,
por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua. R/.

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios. R/.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos. R/.

Porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 12, 1-2

Os exhorto, hermanos, por la misericordia de Dios, a que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios; este es vuestro culto espiritual.
Y no os amoldéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir cuál es la voluntad de Dios, qué es lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto.

Evangelio del día

Evangelio según San Mateo 16, 21-27

En aquel tiempo, comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo:
«¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no puede pasarte».
Jesús se volvió y dijo a Pedro:
«Ponte detrás de mí, Satanás! Eres para mí piedra de tropiezo, porque tú piensas como los hombres, no como Dios».
Entonces dijo a los discípulos:
«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga.
Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará.
¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre, entre sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.»
Palabra del Señor

Evangelio del dia Domingo 30 de Agosto 2026 - San Mateo 16, 21-27

Evangelio del dia

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Reflexion para el Evangelio de San Mateo 16, 21-27

"Tomar la cruz y seguir a Cristo"

El Evangelio de hoy marca un momento decisivo en la vida pública de Jesús. Después de que sus discípulos lo reconocen como el Mesías, el Señor les revela que deberá subir a Jerusalén, donde sufrirá, será rechazado, morirá y al tercer día resucitará. Los discípulos esperaban un Mesías glorioso y poderoso, pero Jesús les muestra que el camino de la salvación pasa por la cruz.

Pedro, movido por el afecto hacia su Maestro, rechaza esa idea y le dice que eso no puede suceder. Sin embargo, Jesús responde con firmeza: "¡Apártate de mí, Satanás! Tú piensas como los hombres, no como Dios." No es un rechazo a Pedro, sino una corrección amorosa. El Señor le hace comprender que los planes de Dios son más grandes que nuestros razonamientos y que el amor verdadero está dispuesto a entregarse hasta el extremo.

Después, Jesús dirige a todos una invitación que sigue siendo actual: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz y me siga." Estas palabras no significan buscar el sufrimiento por sí mismo, sino aceptar con fe las dificultades de la vida, permaneciendo fieles al Evangelio y confiando en que Dios nunca abandona a quienes caminan con Él.

Cada uno tiene una cruz: las enfermedades, las preocupaciones familiares, las pérdidas, las injusticias, los fracasos, las luchas interiores o los desafíos de la vida cotidiana. Cuando esas cruces se viven unidos a Cristo, dejan de ser un peso sin sentido y se convierten en un camino de crecimiento, esperanza y santidad.

Jesús también nos plantea una pregunta que interpela profundamente nuestro corazón: "¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida?" Muchas veces dedicamos nuestros mayores esfuerzos a conseguir éxito, dinero, reconocimiento o poder, olvidando que el verdadero tesoro es vivir en amistad con Dios. Todo lo material es pasajero; en cambio, el amor de Dios y la vida eterna permanecen para siempre.

Hoy el Señor nos invita a revisar nuestras prioridades. ¿Qué ocupa el primer lugar en mi vida? ¿Estoy dispuesto a seguir a Cristo incluso cuando el camino se vuelve difícil? ¿Confío en los planes de Dios o quiero imponer siempre los míos?

Seguir a Jesús implica entrega, pero también una inmensa esperanza. La cruz nunca es la última palabra. Después del Calvario llega la Resurrección. Quien permanece fiel al Señor descubre que ninguna prueba es más fuerte que el amor de Dios y que, al final del camino, Cristo nos espera con la alegría de su Reino.

NOTA : El Evangelio del dia puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.