Evangelio Lunes 6 de Abril 2026 - Mateo 28, 8-15

Evangelio del dia

Evangelio Lunes 6 de Abril 2026

Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy

Lectura del dia

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14. 22-33

El día de Pentecostés, Pedro, poniéndose en pie junto con los Once, levantó su voz y con toda solemnidad declaró:
«Judíos y vecinos todos de Jerusalén, enteraos bien y escuchad atentamente mis palabras. Israelitas, escuchad estas palabras: a Jesús el Nazareno, varón acreditado por Dios ante vosotros con milagros, prodigios y signos que Dios realizó por medio de él, como vosotros sabéis, a este, entregado conforme el plan que Dios tenía establecido y provisto, lo matasteis, clavándolo a una cruz por manos de hombres inicuos. Pero Dios lo resucitó, librándolo de los dolores de la muerte, por cuanto no era posible que esta lo retuviera bajo su dominio, pues David dice, refiriéndose a el:
“Veía siempre al Señor delante de mí,
pues está a mi derecha para que no vacile.
Por eso se me alegró el corazón,
exultó mi lengua,
y hasta mi carne descansará esperanzada.
Porque no me abandonarás en el lugar de los muertos,
ni dejarás que tu Santo experimente corrupción.
Me has enseñado senderos de vida,
me saciarás de gozo con tu rostro”.
Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: el patriarca David murió y lo enterraron, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy. Pero como era profeta y sabía que Dios “le había jurado con juramento sentar en su trono a un descendiente suyo, previéndolo, habló de la resurrección del Mesías cuando dijo que “no lo abandonará en el lugar de los muertos” y que “su carne no experimentará corrupción”.
A este Jesús lo resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Exaltado, pues, por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, lo he derramado. Esto es lo que estáis viendo y oyendo».

Salmo

Salmo 15, 1b-2a y 5. 7-8. 9-10. 11
R/. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
mi suerte está en tu mano. R/.

Bendeciré al Señor que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R/.

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa esperanzada.
Porque no me abandonarás en la región de los muertos
ni dejarás a tu fiel ver la corrupción. R/.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.

Evangelio del día

Evangelio según San Mateo 28, 8-15

En aquel tiempo, las mujeres se marcharon a toda prisa del sepulcro; llenas de miedo y de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos.
De pronto, Jesús salió al encuentro y les dijo:
«Alegraos».
Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante él.
Jesús les dijo:
«No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán».
Mientras las mujeres iban de camino, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido. Ellos, reunidos con los ancianos, llegaron a un acuerdo y dieron a los soldados una fuerte suma, encargándoles:
«Decid que sus discípulos fueron de noche y robaron el cuerpo mientras vosotros dormíais. Y si esto llega a oídos del gobernados, nosotros nos lo ganaremos y os sacaremos de apuros».
Ellos tomaron el dinero y obraron conforme a las instrucciones. Y esta historia se ha ido difundiendo entre los judíos hasta hoy.
Palabra del Señor

Evangelio Lunes 6 de Abril 2026 - Mateo 28, 8-15


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Reflexion para el Evangelio de San Mateo 28, 8-15

El encuentro que transforma: miedo y alegría
Las mujeres que llegan al sepulcro experimentan una mezcla humana muy real: temor y gran gozo. Este contraste nos habla de nuestra propia condición: ante lo divino, sentimos nuestra pequeñez, pero también la esperanza que brota de la Resurrección. No es un miedo paralizante, sino un "temor reverencial" que se convierte en impulso misionero. Como nos recuerda el Papa Francisco: "La fe en la resurrección de Jesús y la esperanza que Él nos ha llevado es el don más bello que el cristiano puede y debe ofrecer a los hermanos".

"¡Alegraos!": La invitación del Resucitado
Jesús sale al encuentro de las mujeres con un saludo pascual: "Alegraos". No es una alegría superficial, sino la que nace de saber que la muerte ha sido vencida. Ellas responden con un gesto de adoración: se postran y abrazan sus pies. Este es el primer acto litúrgico de la Iglesia naciente: reconocer a Cristo vivo y adorarle. En el amor perfecto no hay temor (1 Jn 4,18); el encuentro personal con el Resucitado disipa nuestras dudas.

La misión: "Id a avisar a mis hermanos"
Jesús no retiene a las mujeres en la experiencia mística; las envía. "Id a comunicar a mis hermanos...". La Resurrección no es para guardarse, sino para anunciarse. Galilea representa el lugar de lo cotidiano, de la vida ordinaria, desde donde debe irradiarse la Buena Nueva. Hoy, cada bautizado está llamado a ser testigo en su familia, trabajo y comunidad: "La feliz noticia de la Resurrección debería manifestarse en nuestro rostro, en nuestros sentimientos y actitudes".

Dos respuestas ante la Verdad
El evangelio presenta dos reacciones opuestas:
Las mujeres: creen, adoran y anuncian con valentía.
Los guardias y sacerdotes: ven la verdad, pero eligen el silencio cómplice a cambio de dinero.

Esta tensión sigue presente: podemos dejar que "las preocupaciones de este mundo y la seducción de las riquezas ahoguen la palabra" (Mt 13,22), o abrirnos como "buena tierra" que da fruto. La mentira de los soldados "se divulgó entre los judíos hasta el día de hoy": el error persiste cuando se prefiere la comodidad a la verdad.

Esperanza en acción
Este pasaje nos invita a vivir la esperanza no como idea abstracta, sino como acción concreta: en cada gesto de amor, cada palabra de consuelo, cada acto de justicia, estamos anunciando la Resurrección app.algodelevangelio.org . La Pascua no es un recuerdo, sino una fuerza transformadora que nos llama a ser "portadores de esperanza, constructores de comunidad y heraldos de la verdad"

NOTA : El Evangelio del dia puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.