Evangelio del Dia Lunes 9 de Noviembre 2026 - Juan 2, 13-22

Evangelio del dia

Lunes 9 de Noviembre 2026

Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy

Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel 47, 1-2. 8-9. 12

En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo del Señor.
De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este —el templo miraba al este—. El agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar.
Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por fuera hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho.
Me dijo:
«Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal. Cuando hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado hasta allí, habrán saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente.
En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales».

Salmo

Salmo 45, 2-3. 5-6. 8-9
R/. Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios, el Altísimo consagra su morada.

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar. R/.

Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora. R/.

El Señor del universo está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 3, 9c-11. 16-17

Conforme a la gracia que Dios me ha dado, yo, como hábil arquitecto, puse el cimiento, mientras que otro levanta el edificio. Mire cada cual cómo construye.
Pues nadie puede poner otro cimiento fuera del ya puesto, que es Jesucristo.
¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?
Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: y ese templo sois vosotros.

Evangelio del día

Evangelio según San Juan 2, 13-22

13- Se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén
14- y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados delante de sus mesas.
15- Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del Templo, junto con sus ovejas y sus bueyes; desparramó las monedas de los cambistas, derribó sus mesas
16- y dijo a los vendedores de palomas: «Saquen esto de aquí y no hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio».
17- Y sus discípulos recordaron las palabras de la Escritura: El celo por tu Casa me consumirá.
18- Entonces los judíos le preguntaron: «¿Qué signo nos das para obrar así?».
19- Jesús les respondió: «Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar».
20- Los judíos le dijeron: «Han sido necesarios cuarenta y seis años para construir este Templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?».
21- Pero él se refería al templo de su cuerpo.
22- Por eso, cuando Jesús resucitó, sus discípulos recordaron que él había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que había pronunciado.

Palabra del Señor

Evangelio del dia Lunes 9 de Noviembre 2026 - Juan 2, 13-22

Evangelio del dia

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Reflexion para el Evangelio de Juan 2, 13-22

En este Evangelio contemplamos a Jesús entrando en el templo de Jerusalén y encontrándolo convertido en un lugar de comercio. Con firmeza, expulsa a los vendedores y cambia la actitud de quienes habían olvidado que aquel lugar estaba destinado al encuentro con Dios.

Jesús dice: «No conviertan en un mercado la casa de mi Padre». Sus palabras nos invitan a preguntarnos qué lugar ocupa Dios verdaderamente en nuestra vida. Podemos acercarnos a la Iglesia, rezar y participar de celebraciones, pero también necesitamos cuidar que nuestra fe no se convierta solamente en una costumbre externa.

El templo es un lugar sagrado porque allí el ser humano busca encontrarse con Dios. Pero Jesús va todavía más profundo cuando habla de su propio cuerpo como templo. Él anuncia que, después de su muerte, resucitará al tercer día.

Este Evangelio también nos recuerda que nosotros somos llamados a ser morada de Dios. Nuestro corazón necesita ser cuidado y purificado de todo aquello que ocupa el lugar que corresponde al Señor: el egoísmo, el rencor, la indiferencia, la mentira o el orgullo.

A veces necesitamos que Jesús entre en nuestra vida y, con amor pero también con firmeza, nos ayude a sacar aquello que nos aleja de Él. No siempre es fácil reconocer lo que debemos cambiar, pero Dios no quiere condenarnos: quiere liberar nuestro corazón para que podamos vivir en su presencia.

La resurrección de Jesús es nuestra esperanza. El templo puede ser destruido, pero Jesús anuncia que la vida triunfará sobre la muerte. Por eso, incluso en los momentos difíciles, nuestra fe permanece firme en Aquel que venció la muerte.

Hoy podemos preguntarnos: ¿Qué necesita limpiar Jesús en mi corazón? ¿Estoy dejando que Dios ocupe el primer lugar en mi vida? ¿Mi manera de vivir refleja que Cristo habita en mí?

Pidamos al Señor que haga de nuestro corazón un lugar donde puedan habitar la paz, el amor, el perdón y la esperanza.


NOTA : El Evangelio del dia puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.