Evangelio Domingo 28 de Septiembre 2025 - Lucas 16, 19-31

Evangelio del dia

Evangelio Domingo 28 de Septiembre 2025 - Lucas 16, 19-31

Anterior  |  Domingo 28  |  Siguiente


Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy - Palabra de Fe

Primera lectura

Lectura del Profeta Amós 6, 1a. 4-7

Esto dice el Señor omnipotente:
«¡Ay de aquellos que se sienten seguros en Sion,
confiados en la montaña de Samaría!
Se acuestan en lechos de marfil,
se arrellanan en sus divanes,
comen corderos del rebaño y terneros del establo;
tartamudean como insensatos
e inventan como David instrumentos musicales;
beben el vino en elegantes copas,
se ungen con el mejor de los aceites
pero no se conmueven para nada por la ruina de la casa de José.
Por eso irán al destierro,
a la cabeza de los deportados,
y se acabará la orgía de los disolutos».

Salmo

Salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10
R. Alaba, alma mía, al Señor.

El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,
hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R/.

El Señor abre los ojos al ciego,
Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos. R/.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a Timoteo 6, 11-16

Hombre de Dios, busca la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.
Combate el buen combate de la fe, conquista la vida eterna, a la que fuiste llamado y que tú profesaste noblemente delante de muchos testigos.
Delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Cristo Jesús, que proclamó tan noble profesión de fe ante Poncio Pilato, te ordeno que guardes el mandamiento sin mancha ni reproche hasta la manifestación de nuestro Señor Jesucristo, que, en el tiempo apropiado, mostrará el bienaventurado y único Soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores, el único que posee la inmortalidad, que habita una luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver.
A él honor y poder eterno. Amén.

Evangelio del día

Evangelio según San Lucas 16, 19-31

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
«Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día.
Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico.
Y hasta los perros venían y le lamían las llagas.
Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán.
Murió también el rico y fue enterrado. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritando, dijo:
“Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”.
Pero Abrahán le dijo:
“Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado.
Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros”.
Él dijo:
“Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento”.
Abrahán le dice:
“Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen”.
Pero él le dijo:
“No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán”.
Abrahán le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto”».

Palabra del Señor

Evangelio Domingo 28 de Septiembre 2025 - Lucas 16, 19-31

Anterior  |  Domingo 28  |  Siguiente

Calendario Anual

Reflexión para el Evangelio de San Lucas 16, 19-31

Esta parábola es una advertencia seria y llena de misericordia. Jesús nos muestra la gran distancia que puede existir entre dos personas en esta vida: uno vive en abundancia y olvido, el otro en pobreza y abandono. Pero a los ojos de Dios, las cosas no son como parecen.

El problema del hombre rico no fue su riqueza, sino su indiferencia. No hizo nada malo directamente contra Lázaro, pero tampoco hizo el bien que podía hacer. Y eso lo condenó.

Lázaro, en cambio, representa a todos los que sufren en silencio, a los que no cuentan para la sociedad, pero son preciosos para Dios. Él no tenía nada, pero Dios lo miraba.


- No podemos vivir encerrados en nuestras comodidades, ignorando el dolor del prójimo.
- La salvación no depende de lo que tenemos, sino de cómo usamos lo que tenemos para amar.

Al final, Jesús advierte que ni siquiera un milagro espectacular (como alguien resucitado) convencerá a quien no quiere abrir el corazón. Ya tenemos todo lo necesario: la Palabra de Dios, la voz de la conciencia, los pobres a la puerta. No hay excusa.


Oración
Señor Jesús, abre mis ojos para ver a los Lázaros que tengo cerca. No permitas que me vuelva insensible o egoísta. Dame un corazón generoso, compasivo y justo. Que viva cada día amando, compartiendo y construyendo un mundo más humano según tu Evangelio. Amén.


NOTA : El Evangelio del día puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.

Palabra de Fe Catolica

PARABOLAS NUESTROS SANTOS SACRAMENTOS CELEBRACIONES FRASES CATOLICAS ARTICULOS CONGREGACIONES CATOLICAS PRINCIPALES ORACIONES Biblia Online

Vatican News