Evangelio Jueves 22 de Enero 2026 - Marcos 3, 7-12

Evangelio del dia

Evangelio Jueves 22 de Enero 2026

Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy - Palabra de Fe

Lectura del dia

Lectura del primer libro de Samuel 18, 6-9; 19, 1-7

En aquellos días, cuando David volvía de haber matado al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel al encuentro del rey Saúl para cantar danzando con tambores, gritos de alborozo y címbalos.
Las mujeres cantaban y repetían al bailar:
«Saúl mató a mil,
David a diez mil».
A Saúl lo enojó mucho aquella copla, y le pareció mal, pues pensaba:
«Han asignado diez mil a David, y mil a mí. No le falta más que la realeza».
Desde aquel día Saúl vio con malos ojos a David.
Saúl manifestó a su hijo Jonatán y de sus servidores la intención de matar a David. Jonatán, hijo de Saúl, amaba mucho a David. Y le advirtió:
«Mi padre busca el modo de matarte. Mañana toma precauciones, quédate en lugar secreto y permanece allí oculto. Yo saldré y me colocaré al lado de mi padre en el campo donde te encuentres. Le hablaré de ti, veré lo que hay y te lo comunicaré».
Jonatán habló bien de David a su padre Saúl. Le dijo:
«No haga daño el rey a su siervo David, pues él no te ha hecho mal alguno, y su conducta ha sido muy favorable hacia ti. Expuso su vida, mató al filisteo y el Señor le concedió una gran victoria a todo Israel. Entonces te alegraste al verlo. ¿Por qué hacerte culpable de sangre inocente, matando a David sin motivo?».
Saúl escuchó lo que le decía Jonatán, y juró:
«Por vida del Señor, no morirá».
Jonatán llamó a David y le contó toda aquella conversación. Le trajo junto a Saúl y siguió a su servicio como antes.

Salmo

Salmo 55, 2-3. 9-10ab. 10c-11. 12-13
R/. En Dios confío y no temo

Misericordia, Dios mío, que me hostigan,
me atacan y me acosan todo el día;
todo el día me hostigan mis enemigos,
me atacan en masa, oh Altísimo. R/.

Anota en tu libro mi vida errante,
recoge mis lágrimas en tu odre, Dios mío,
mis fatigas en tu libro.
Que retrocedan mis enemigos
cuando te invoco. R/.

Así sabré que eres mi Dios.
En Dios, cuya promesa alabo,
en el Señor, cuya promesa alabo. R/.

En Dios confío y no temo;
¿qué podrá hacerme un hombre?
Te debo, Dios mío, los votos que hice,
los cumpliré con acción de gracias. R/.

Evangelio del día

Evangelio según San Marcos 3, 7-12

En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea.
Al enterarse de las cosas que hacia, acudía mucha gente de Judea, Jerusalén, Idumea, Transjordania y cercanías de Tiro y Sidón.
Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una barca, no lo fuera a estrujar el gentío.
Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo.
Los espíritus inmundos, cuando lo veían, se postraban ante él y gritaban:
«Tú eres el Hijo de Dios».
Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.
Palabra del Señor

Evangelio Jueves 22 de Enero 2026 - Marcos 3, 7-12

Calendario Anual

Reflexion para el Evangelio de San Marcos 3, 7-12

En este Evangelio vemos a Jesús retirarse con sus discípulos hacia el lago, pero aun así una multitud inmensa lo sigue.
Vienen de todas partes: Judea, Jerusalén, Idumea, del otro lado del Jordán, incluso de Tiro y Sidón.
¿Por qué viajan tantos kilómetros?
Porque Jesús toca lo más profundo del ser humano: sana, libera, mira, restaura. La gente reconoce en Él algo que no encontraron en nadie más.

La escena muestra un contraste importante:
- La multitud busca a Jesús porque necesitan vida.
- Los espíritus impuros también lo reconocen, pero lo hacen gritando y con temor.
Curiosamente, los demonios saben exactamente quién es Jesús:
“Tú eres el Hijo de Dios.”
Pero Jesús les ordena callar.
¿Por qué?
Porque Jesús no quiere que su identidad sea proclamada desde el miedo, sino desde el amor y la fe genuina.
Él quiere que su rostro sea descubierto por quienes se acercan con humildad y deseo de encontrarse con Dios.

Este pasaje también nos muestra que Jesús no es indiferente al sufrimiento. La gente lo aprieta buscando tocarlo, y Él se deja tocar. Dios no se mantiene distante: se acerca al dolor humano, lo carga y lo transforma.

NOTA : El Evangelio del dia puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.