Evangelio Viernes 6 de Febrero 2026 - Marcos 6, 14-29

Evangelio del dia

Evangelio Viernes 6 de Febrero 2026

Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy - Palabra de Fe

Lectura del dia

Lectura del libro del Eclesiástico 47, 2-13

Como se separa la grasa en el sacrificio de comunión, así David fue separado de entre los hijos de Israel.
Jugó con los leones como si fueran cabritos,
y con los osos como si fueran corderos.
¿Acaso no mató de joven al gigante,
y quitó el oprobio del pueblo,
lanzando la piedra con la honda
y abatiendo la arrogancia de Goliat?
Porque invocó al Señor altísimo,
quien dio vigor a su diestra,
para aniquilar al potente guerrero
y reafirmar el poder de su pueblo.
Por eso lo glorificaron por los diez mil
y lo alabaron por las bendiciones del Señor,
ofreciéndole la diadema de gloria.
Pues él aplastó a los enemigos del contorno,
aniquiló a los filisteos, sus adversarios,
para siempre quebrantó su poder.
Por todas sus acciones daba gracias
al Altísimo, el Santo, proclamando su gloria.
Con todo su corazón entonó himnos,
demostrando el amor por su Creador.
Organizó coros de salmistas ante el altar,
y con sus voces armonizó los cantos;
y cada día tocarán su música.
Dio esplendor a las fiestas,
embelleció las solemnidades a la perfección,
haciendo que alabaran el santo nombre del Señor,
llenando de cánticos el santuario desde la aurora.
El Señor le perdonó sus pecados
y exaltó su poder para siempre:
le otorgó una alianza real
y un trono de gloria en Israel.

Salmo

Salmo 17, 31. 47 y 50. 51
R/. Bendito sea mi Dios y Salvador

Perfecto es el camino de Dios,
acendrada es la promesa del Señor;
él es escudo para los que a él se acogen. R/.

Viva el Señor, bendita sea mi Roca,
sea ensalzado mi Dios y Salvador.
Te daré gracias entre las naciones, Señor,
y tañeré en honor de tu nombre. R/.

Tú diste gran victoria a tu rey,
tuviste misericordia de tu ungido,
de David y su linaje por siempre. R/.

Evangelio del día

Evangelio según San Marcos 6, 14-29

En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido, el rey de Herodes oyó hablar de él.
Unos decían:
«Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él». Otros decían:
«Es Elías».
Otros:
«Es un profeta como los antiguos».
Herodes, al oírlo, decía:
«Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado».
Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado.
El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano.
Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:
«Pídeme lo que quieras, que te lo daré».
Y le juró:
«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».
Ella salió a preguntarle a su madre:
«Qué le pido?».
La madre le contestó:
«La cabeza de Juan el Bautista».
Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:
«Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».
El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.
Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.
Palabra del Señor

Evangelio Viernes 6 de Febrero 2026 - Marcos 6, 14-29

Calendario Anual

Reflexion para el Evangelio de San Marcos 6, 14-29

“La verdad no se encadena”

En Marcos 6, 14-29, el Evangelio nos presenta el trágico final de Juan el Bautista. Su muerte no es fruto del azar, sino consecuencia de una vida fiel a la verdad. Juan no busca agradar a los poderosos; su misión es anunciar la voluntad de Dios, aun cuando eso le cueste la libertad y la vida.

Herodes escucha a Juan con cierta inquietud: lo respeta, sabe que es un hombre justo, pero no se decide a cambiar. Vive dividido entre la conciencia y el miedo, entre la verdad y la conveniencia. Su debilidad contrasta con la firmeza de Juan, que permanece fiel incluso en la cárcel.

La danza, el juramento imprudente y la presión del entorno revelan cómo el pecado se encadena: una decisión mal tomada lleva a otra, hasta desembocar en la injusticia más grande. Herodes prefiere salvar su imagen antes que su conciencia.

Juan el Bautista muere, pero su voz no es silenciada. Su martirio nos recuerda que la verdad del Evangelio siempre incomoda, pero también libera. El discípulo de Cristo está llamado a dar testimonio con la vida, incluso cuando el mundo no quiere escuchar.

Este Evangelio nos interpela:
¿Elegimos la verdad aunque nos cueste?
¿O preferimos la comodidad del silencio?

Seguir a Cristo implica valentía, coherencia y fidelidad. Como Juan, estamos llamados a preparar el camino del Señor, aun cuando el precio sea alto, confiando en que Dios es siempre fiel.

NOTA : El Evangelio del dia puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.