Evangelio Miercoles 1 de Abril 2026 - Mateo 26, 14-25

Evangelio del dia

Evangelio Miercoles 1 de Abril 2026

Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy

Lectura del dia

Lectura del libro de Isaías 50, 4-9a

El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento.
Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los discípulos.
El Señor Dios me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no escondí el rostro ante ultrajes y salivazos.
El Señor Dios me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado.
Mi defensor está cerca, ¿quién pleiteará contra mí?
Comparezcamos juntos, ¿quién me acusará?
Que se acerque.
Mirad, el Señor Dios me ayuda, ¿quién me condenará?

Salmo

Salmo 68, 8-10. 21-22. 31 y 33-34
R/. Señor, que me escuche tu gran bondad el día de tu favor

Por ti he aguantado afrentas,
la vergüenza cubrió mi rostro.
Soy un extraño para mis hermanos,
un extranjero para los hijos de mi madre.
Porque me devora el celo de tu templo,
y las afrentas con que te afrentan caen sobre mi. R/.

La afrenta me destroza el corazón, y desfallezco.
Espero compasión, y no la hay;
consoladores, y no los encuentro.
En mi comida me echaron hiel,
para mi sed me dieron vinagre. R/.

Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias.
Miradlo, los humildes, y alegraos;
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos. R/.

Evangelio del día

Evangelio según San Mateo 26, 14-25

En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso:
«¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?».
Ellos se ajustaron con él en treinta monedas de plata. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.
El primer día de los Ácimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
«¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?».
Él contestó:
«Id a la ciudad, a casa de quien vosotros sabéis, y decidle: “El Maestro dice: mi hora está cerca; voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos”».
Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua.
Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo:
«En verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar».
Ellos, muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro:
«¿Soy yo acaso, Señor?».
Él respondió:
«El que ha metido conmigo la mano en la fuente, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va como está escrito de él; pero, ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!, ¡más le valdría a ese hombre no haber nacido!».
Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:
«¿Soy yo acaso, Maestro?».
Él respondió:
«Tú lo has dicho».
Palabra del Señor

Evangelio Miercoles 1 de Abril 2026 - Mateo 26, 14-25


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Reflexion para el Evangelio de San Mateo 26, 14-25

El pasaje de Evangelio de Mateo 26, 14-25 nos presenta uno de los momentos más dolorosos de la vida de Jesús: la traición de Judas. Es un texto muy profundo para la oración y la reflexión.

En este Evangelio vemos cómo uno de los doce discípulos, Judas Iscariote, decide entregar a Jesús por treinta monedas de plata. No fue un enemigo quien lo traicionó, sino alguien cercano, alguien que caminó con Él, escuchó sus enseñanzas y vio sus milagros.

Este hecho nos invita a mirar nuestro propio corazón. Muchas veces también nosotros podemos alejarnos de Jesús por intereses, por comodidad o por miedo. No lo entregamos con monedas, pero a veces lo dejamos de lado cuando elegimos el egoísmo, el pecado o la indiferencia.

En la Última Cena, Jesús anuncia que uno de los suyos lo va a traicionar. Los discípulos no preguntan: “¿Quién es?”, sino “¿Seré yo, Señor?”. Esa pregunta es muy importante para nuestra vida espiritual. No es mirar el pecado de los demás, sino revisar nuestra propia fidelidad a Cristo.

El amor de Jesús, sin embargo, sigue siendo más grande que la traición. Incluso sabiendo lo que iba a pasar, comparte la mesa con Judas Iscariote. Esto nos muestra que Dios nunca deja de amar, incluso cuando el ser humano falla.

NOTA : El Evangelio del dia puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.