Evangelio Lunes 20 de Abril 2026 - Juan 6, 22-29

Evangelio del dia

Evangelio Lunes 20 de Abril 2026

Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy

Lectura del dia

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 6, 8-15

En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba.
Entonces indujeron a unos que asegurasen:
«Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios».
Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y, viniendo de improviso, lo agarraron y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían:
«Este individuo no para de hablar contra el Lugar Santo y la Ley, pues le hemos oído decir que ese Jesús el Nazareno destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos dio Moisés».
Todos los que estaban sentados en el Sanedrín fijaron su mirada en él y su rostro les pareció el de un ángel.

Salmo

Salmo 118, 23-24. 26-27. 29-30
R/. Dichoso el que camina en la ley del Señor

Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí,
tu siervo medita tus decretos;
tus preceptos son mi delicia,
tus enseñanzas son mis consejeros. R/.

Te expliqué mi camino, y me escuchaste:
enséñame tus mandamientos;
instrúyeme en el camino de tus mandatos,
y meditaré tus maravillas. R/.

Apártame del camino falso,
y dame la gracia de tu ley;
escogí el camino verdadero,
deseé tus mandamientos. R/.

Evangelio del día

Evangelio según San Juan 6, 22-29

Después de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar.
Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos.
Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:
«Maestro, ¿cuándo has venido aquí?».
Jesús les contestó:
«En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios».
Ellos le preguntaron:
«Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?».
Respondió Jesús:
«La obra de Dios es esta: que creáis en el que Él ha enviado».
Palabra del Señor

Evangelio Lunes 20 de Abril 2026 - Juan 6, 22-29


Escuchar el Evangelio del dia

Calendario Anual

Reflexion para el Evangelio de San Juan 6, 22-29

Buscar a Jesús: ¿por qué motivos?
"Trabajad por el alimento que permanece": La jerarquía de los bienes
Jesús no desprecia el pan material —Él mismo lo multiplicó—, pero invita a no detenerse en lo pasajero: "Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para vida eterna". En una cultura obsesionada con el éxito, el consumo y la inmediatez, esta palabra es profética. No se trata de abandonar las responsabilidades terrenas, sino de ordenarlas a la meta última: la comunión con Dios. El "trabajo" que Jesús propone no es activismo, sino adhesión amorosa a su Persona. Como recuerda el Catecismo: "El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre" (CIC 27) .

"El Hijo del hombre os dará": La iniciativa de la gracia
"El alimento que permanece... y que el Hijo del hombre os dará". Jesús no nos pide que fabriquemos la vida eterna con nuestras fuerzas; nos revela que es don, gracia, regalo del Padre por medio del Hijo. La expresión "lo ha sellado el Padre" evoca la unción del Espíritu: Jesús es el Enviado, marcado con el sello de la autoridad divina. Nuestra salvación no es conquista humana, sino acogida confiada del amor que Dios nos ofrece en Cristo. Como enseña San Agustín: "Dios nos busca para que lo busquemos; nos encuentra para que lo encontremos" .

"¿Qué debemos hacer?": La pregunta que revela el corazón
La gente responde con una pregunta práctica: "¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?". Esperan una lista de mandatos, ritos o penitencias. Pero Jesús da una respuesta desconcertante en su simplicidad: "Esta es la obra de Dios: que creáis en aquel a quien Él ha enviado". La "obra" fundamental no es una acción externa, sino una actitud interior: la fe. No se trata de hacer para Dios, sino de creer en Dios hecho hombre. La fe no es pasividad; es la respuesta activa del corazón que se fía de la Palabra fiel. Como comenta Benedicto XVI: "El cristianismo no es una moral, sino un encuentro con una Persona que transforma la vida" .

Creer en el Enviado: el centro de la vida cristiana
"Creer en aquel a quien Él ha enviado" resume todo el Evangelio. La fe cristiana no es adhesión a ideas, sino confianza en una Persona: Jesús de Nazaret, Hijo del Padre, lleno del Espíritu. Creer en Él implica escuchar su palabra, seguir su camino, participar de su vida sacramental. Esta fe no es un acto único, sino un caminar diario de conversión. Como enseña el Concilio Vaticano II: "La obediencia de la fe es la respuesta libre del hombre que se entrega totalmente a Dios" (Dei Verbum, 5) .

NOTA : El Evangelio del dia puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.