Evangelio Lunes 27 de Abril 2026 - Juan 10, 1-10

Evangelio del dia

Evangelio Lunes 27 de Abril 2026

Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy

Lectura del dia

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 11, 1-18

En aquellos días, los apóstoles y los hermanos de Judea se enteraron de que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios. Cuando Pedro subió a Jerusalén, los de la circuncisión le dijeron en son de reproche:
«Has entrado en casa de incircuncisos y has comido con ellos».
Pedro entonces comenzó a exponerles los hechos por su orden, diciendo:
«Estaba yo orando en la ciudad de Jafa, cuando tuve en éxtasis una visión: una especie de recipiente que bajaba, semejante a un gran lienzo que era descolgado del cielo sostenido por los cuatro extremos, hasta donde yo estaba. Miré dentro y vi cuadrúpedos de la tierra, fieras, reptiles y pájaros del cielo. Luego oí una voz que me decía:
“Levántate, Pedro, mata y come”. Yo respondí: «De ningún modo, Señor, pues nunca entró en mi boca cosa profana o impura”. Pero la voz del cielo habló de nuevo: «Lo que Dios ha purificado, tú no lo consideres profano”. Esto sucedió hasta tres veces, y de un tirón lo subieron todo de nuevo al cielo.
En aquel preciso momento llegaron a la casa donde estábamos tres hombres enviados desde Cesarea en busca mía.
Entonces el Espíritu me dijo que me fuera con ellos sin dudar. Me acompañaron estos seis hermanos, y entramos en casa de aquel hombre. Él nos contó que había visto en su casa al ángel que, en pie, le decía: “Manda recado a Jafa y haz venir a Simón, llamado Pedro; él te dirá palabras que traerán la salvación a ti y a tu casa”.
En cuanto empecé a hablar, bajó sobre ellos el Espíritu Santo, igual que había bajado sobre nosotros al principio; entonces me acordé de lo que el Señor había dicho: “Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo”. Pues, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para oponerme a Dios?».
Oyendo esto, se calmaron y alabaron a Dios diciendo:
«Así pues, también a los gentiles les ha otorgado Dios la conversión que lleva a la vida».

Salmo

Salmo 41, 2-3; 42, 3. 4
R/. Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo

Como busca la cierva corrientes de agua,
así mi alma te busca a ti, Dios mío;
mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? R/.

Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada. R/.

Me acercaré al altar de Dios,
al Dios de mi alegría,
y te daré gracias al son de la cítara,
Dios, Dios mío. R/.

Evangelio del día

Evangelio según San Juan 10, 1-10

En aquel tiempo, dijo Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».
Palabra del Señor

Evangelio Lunes 27 de Abril 2026 - Juan 10, 1-10


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Reflexion para el Evangelio de San Juan 10, 1-10

El Buen Pastor y la Puerta verdadera: intimidad, libertad y vida nueva

"El que entra por la puerta es pastor": La autoridad que viene del amor
Jesús contrasta dos formas de liderar: la del ladrón, que salta por la pared buscando su propio beneficio, y la del pastor, que entra por la puerta, con legitimidad y transparencia. El verdadero pastor no impone; sirve. No explota; protege. Esta imagen nos habla de la autoridad cristiana: no es dominio, sino entrega. Cristo, el Buen Pastor, da la vida por sus ovejas (Jn 10,11). En la Iglesia y en la sociedad, quienes ejercen autoridad están llamados a imitar este estilo: cercanía, escucha, servicio. Como enseña el Papa Francisco: "El pastor debe tener 'olor a oveja'; no puede estar encerrado en despachos, sino cerca del pueblo de Dios" .

"Las llama por su nombre": La oración como diálogo personal
"A sus ovejas las llama por su nombre". Esta frase revela la belleza de la oración cristiana: no es un monólogo, sino un diálogo de amor. Dios no nos habla en general; nos habla a mí, en mi situación concreta. Conocer el nombre bíblico de alguien era signo de intimidad y autoridad amorosa. Jesús, que conoce mi nombre, me invita a una relación personal: puedo hablarle con confianza, como un hijo a su Padre. San Josemaría Escrivá comentaba: "La oración es tratar con Dios, sabiendo que Él me conoce y me ama tal como soy" . ¿Cultivo este diálogo íntimo con el Señor?

"Las saca fuera": La conversión como salida hacia la libertad
El Pastor "saca fuera" a las ovejas. El corral representa seguridad, pero también límite; Cristo nos invita a salir hacia la libertad de los hijos de Dios. Esta "salida" es la conversión: dejar atrás mentalidades estrechas, miedos paralizantes, apegos que esclavizan. No es un salto al vacío, sino un paso confiado de la mano del que "va delante". La vida cristiana es éxodo: salir de la autosuficiencia para entrar en la confianza. Como enseña Benedicto XVI: "La fe es un éxodo: salir de uno mismo para encontrarse con Cristo, y en Él, con la verdadera libertad" .

"Conocen su voz": La Escritura, lugar del encuentro
"Las ovejas lo siguen, porque conocen su voz". ¿Cómo reconocer la voz de Cristo hoy? Principalmente en la Sagrada Escritura, "Palabra viva y eficaz" (Heb 4,12). La lectio divina —leer, meditar, orar, contemplar— nos ayuda a afinar el oído del corazón. También en la Liturgia, donde Cristo habla a su Iglesia; en el silencio, donde el Espíritu susurra; en los hermanos, especialmente los pobres, donde Cristo se hace presente. El discernimiento cristiano nace de esta escucha constante. Como recuerda el Catecismo: "La Iglesia 'fuerza' a todos los fieles a leer con frecuencia la Escritura, porque 'desconocer la Escritura es desconocer a Cristo'" (CIC 133) .

"Vida en abundancia": La plenitud que solo Cristo da
"Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia". Esta promesa resume el corazón del Evangelio. La "vida en abundancia" (zōē perissós) no es tener más bienes, sino ser más amor; no es éxito humano, sino comunión divina. Es la vida que brota del Bautismo, se alimenta de la Eucaristía y se expresa en caridad. Cristo no ofrece una vida fácil, pero sí una vida con sentido, con esperanza, con amor que vence a la muerte. Como enseña el Papa Francisco: "La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús: con Él siempre nace y renace la alegría" (Evangelii Gaudium, 1) .

NOTA : El Evangelio del dia puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.