Evangelio Jueves 9 de Abril 2026 - Lucas 24, 35-48

Evangelio del dia

Evangelio Jueves 9 de Abril 2026

Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy

Lectura del dia

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 3, 11-26

En aquellos días, mientras el paralítico curado seguía aún con Pedro y Juan, todo el pueblo, asombrado, acudió corriendo al pórtico llamado de Salomón, donde estaban ellos.
Al verlo, Pedro dirigió la palabra a la gente:
«Israelitas, ¿por qué os admiráis de esto? ¿Por qué nos miráis como si hubiéramos hecho andar a este con nuestro propio poder o virtud? El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando había decidido soltarlo.
Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis el indulto de un asesino; matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello.
Por la fe en su nombre, este, que veis aquí y que conocéis, ha recobrado el vigor por medio de su nombre; la fe que viene por medio de él le ha restituido completamente la salud, a la vista de todos vosotros.
Ahora bien, hermanos, sé que lo hicisteis por ignorancia, al igual que vuestras autoridades; pero Dios cumplió de esta manera lo que había predicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer.
Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados; para que vengan tiempos de consuelo de parte de Dios, y envíe a Jesús, el Mesías que os estaba destinado, al que debe recibir el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de la que Dios habló desde antiguo por boca de sus santos profetas.
Moisés dijo: “El Señor Dios vuestro hará surgir de entre vuestros hermanos un profeta como yo: escuchadle todo lo que os diga; y quien no escuche a ese profeta será excluido del pueblo”. Y, desde Samuel en adelante, todos los profetas que hablaron anunciaron también estos días.
Vosotros sois los hijos de los profetas, los hijos de la alianza que hizo Dios con vuestros padres, cuando le dijo a Abrahán: “En tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra”. Dios resucitó a su Siervo y os lo envía en primer lugar a vosotros para que os traiga la bendición, apartándoos a cada uno de vuestras maldades».

Salmo

Salmo 8, 2a y 5. 6-7. 8-9
R/. ¡Señor, Dios nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra!

Señor, Dios nuestro,
¿qué es el hombre para que te acuerdes de él,
el ser humano, para mirar por él? R/.

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos.
Todo lo sometiste bajo sus pies. R/.

Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar. R/.

Evangelio del día

Evangelio según San Lucas 24, 35-48

En aquel tiempo, los discípulos de Jesús contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice:
«Paz a vosotros».
Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un espíritu.
Y él les dijo:
«¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo».
Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:
«¿Tenéis ahí algo de comer?».
Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos.
Y les dijo:
«Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca de mí».
Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras.
Y les dijo:
«Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto».

Palabra del Señor

Evangelio Jueves 9 de Abril 2026 - Lucas 24, 35-48


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Reflexion para el Evangelio de San Lucas 24, 35-48

"La paz esté con vosotros": El saludo del Resucitado
Jesús irrumpe en medio de la comunidad reunida con su saludo pascual: "La paz esté con vosotros". No es una fórmula de cortesía, sino el don del Espíritu que transforma el miedo en confianza. Los discípulos están "sobresaltados y asustados", creyendo ver un fantasma. Cuántas veces nosotros también, ante las pruebas de la vida, pensamos que Dios está ausente o que su presencia es solo un recuerdo. Pero Jesús se hace presente en medio de nuestra comunidad, no en la soledad del individuo: la fe se vive en comunión.

"Soy yo mismo": La realidad tangible de la Resurrección
Jesús no rechaza las dudas de sus discípulos; las acoge con paciencia. Les invita a ver, tocar, comprobar: "Mirad mis manos y mis pies... Palpadme y ved". La resurrección cristiana no es una idea espiritualizada ni la inmortalidad del alma al estilo griego; es la victoria de Dios sobre la muerte en la persona concreta de Jesús de Nazaret, con su cuerpo glorioso que conserva las señales del amor hasta el extremo
Comer el pescado asado es otro signo de esta realidad: el Resucitado comparte nuestra humanidad, nuestra mesa, nuestra historia.

. "Les abrió la inteligencia": La Palabra que ilumina
Jesús cumple lo que había hecho con los discípulos de Emaús: "les abrió la inteligencia para comprender las Escrituras". La clave de lectura de toda la Biblia es Cristo crucificado y resucitado. Como enseña la Iglesia, "Jesús resucitado, vivo en medio de ellos, se vuelve la llave para abrir el sentido total de la Sagrada Escritura"
Sin el Espíritu y sin la luz pascual, las Escrituras permanecen cerradas; con ella, se convierten en fuego que enciende el corazón.

"Así estaba escrito": El designio salvífico de Dios
"El Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día". Jesús revela que su pasión no fue un accidente trágico, sino el cumplimiento del plan amoroso del Padre. El sufrimiento, asumido por amor, se convierte en camino de salvación. Esta verdad nos ayuda a dar sentido a nuestras propias cruces: no son castigo, sino participación en el misterio pascual que conduce a la vida.

"Vosotros sois testigos": La misión de todo bautizado
El evangelio culmina con un envío: "Vosotros sois testigos de estas cosas". No se trata de una invitación opcional, sino de la identidad misma del cristiano. Ser testigo no significa solo contar lo que vimos, sino vivir de tal manera que nuestra existencia anuncie que Cristo vive. La misión comienza en Jerusalén —lo cotidiano, lo cercano— y se extiende a todas las naciones. La conversión y el perdón de los pecados son el corazón del anuncio: "En su nombre se predicará... la necesidad de volverse a Dios para el perdón de los pecados"

NOTA : El Evangelio del dia puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.