Lecturas, Salmo y Evangelio de Hoy - Palabra de Fe Catolica
Evangelio Sabado 12 de Abril
Lectura del día
Lectura de la profecía de Ezequiel 37, 21-28
Esto dice el Señor Dios:
«Recogeré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde han ido, los reuniré de todas partes para llevarlos a su tierra. Los hará una sola nación en mi tierra, en los montes de Israel. Un solo rey reinará sobre todos ellos. Ya no serán dos naciones ni volverán a dividirse en dos reinos.
No volverán a contaminarse con sus ídolos, sus acciones detestables y todas sus transgresiones. Los liberaré de los lugares donde habitan y en los cuales pecaron. Los purificaré; ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios.
Mi siervo David será su rey, el único pastor de todos ellos. Caminarán según mis preceptos, cumplirán mis prescripciones y las pondrán en práctica. Habitarán en la tierra que yo di a mi siervo Jacob, en la que habitaron sis padres: allí habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre, y mi siervo David será su príncipe para siempre.
Haré con ellos una alianza de paz, una alianza eterna. Los estableceré, los multiplicaré y pondré entre ellos mi santuario para siempre; tendré mi morada junto a ellos, yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y reconocerán las naciones que yo soy el Señor que consagra Israel, cuando esté mi santuario en medio de ellos para siempre».
Salmo
Jer 31, 10. 11-12ab. 13
R/. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño
Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla a las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño. R/.
Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte».
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor. R/.
Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas. R/.
Evangelio del día
Evangelio según San Juan 11, 45-57
En aquel tiempo, muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús.
Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedrín y dijeron:
«¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él, y vendrán los romanos y nos destruirán el lugar santo y la nación».
Uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo:
«Vosotros no entendéis ni palabra; no comprendéis que os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera».
Esto no lo dijo por propio impulso, sino que, por ser sumo sacerdote aquel año, habló proféticamente, anunciando que Jesús iba a morir por la nación; y no solo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos.
Y aquel día decidieron darle muerte. Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que se retiró a la región vecina al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y pasaba allí el tiempo con los discípulos.
Se acercaba la Pascua de los judíos, y muchos de aquella región subían a Jerusalén, antes de la Pascua, para purificarse.
Buscaban a Jesús y, estando en el templo, se preguntaban:
«¿Qué os parece? ¿Vendrá a la fiesta?».
Los sumos sacerdotes y fariseos habían mandado que el que se enterase de dónde estaba les avisara para prenderlo.
Palabra del Señor
Evangelio Sabado 12 de Abril 2025 - Juan 11, 45-57
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Reflexión del Evangelio de San Juan 11, 45-57
Es mejor que uno muera por el pueblo…
Este pasaje se sitúa inmediatamente después de la resurrección de Lázaro, uno de los milagros más impactantes de Jesús. Muchos creen en Él, pero otros —llenos de miedo y celos— comienzan a planear su muerte. Aquí vemos cómo el amor de Dios sigue adelante incluso cuando el mal intenta detenerlo.
La división ante el milagro
“Muchos de los judíos… creyeron en Él. Pero algunos fueron a contar a los fariseos lo que Jesús había hecho.”
Este contraste muestra que la misma luz que ilumina a unos, ciega a otros.
Jesús siempre nos confronta: o lo aceptamos con fe, o lo rechazamos por miedo a perder el control.
¿Qué hago yo ante la verdad de Jesús? ¿Me abro o me resisto?
El miedo a perder el poder
Los sumos sacerdotes y fariseos tienen miedo de que, por culpa de Jesús, los romanos destruyan su nación y su templo.
No les importa el bien que Jesús hace; solo piensan en conservar sus privilegios.
Esto refleja cómo el egoísmo y la ambición pueden cerrar el corazón a Dios.
Profecía sin saberlo: Es mejor que uno muera por el pueblo…
El sumo sacerdote Caifás dice esta frase como una estrategia política. Pero el Evangelio aclara que, sin saberlo, profetiza el sentido profundo de la Pasión:
Aquí vemos cómo Dios puede sacar bien incluso del mal. Los planes de los hombres no frustran el plan de salvación.
Jesús se retira… pero no huye del destino
Jesús sabe que su hora se acerca. Se retira, no por miedo, sino porque espera el momento justo.
La Pascua está cerca, y Él se entregará libremente, por amor.
Su vida no la quitan: Él la da.
Para nuestra vida
¿Qué hago cuando la verdad de Jesús desafía mi zona de confort?
¿Estoy dispuesto a perder “mi lugar” o mi seguridad por seguirlo de verdad?
¿Confío en que Dios puede sacar bien incluso de las situaciones difíciles o injustas?
¿Veo en la cruz de Cristo el acto más grande de amor por mí?
NOTA : El Evangelio del día puede variar segun su pais por alguna celebracion local o Fiesta Patronal, etc.
El Evangelio aqui publicado se basa generalmente en el calendario liturgico del Vaticano, salvo algunas excepciones.